Se vende la magdalena de Proust

El sistema límbico regula nuestros impulsos más básicos: el hambre y la sed, el miedo y la angustia… Además está directamente conectado con el olfato. Vaya, la famosa magdalena de Proust hecha neuroanatomía.

Además del olfato, en el sistema límbico conviven las emociones y la memoria.  Y para acceder a las emociones que un olor nos genera no pasamos por el córtex, así que la emoción es automática e irrefrenable. Igual que un olor agradable nos hace sentir una sensación relajante, sin que necesariamente procesemos conscientemente la sensación de estarnos relajando.

Las tiendas lo saben y por eso algunas difuminan en el aire olores que nos relajan para que estemos más tiempo en sus instalaciones, que nos provocan hambre para que les compremos comida, o que nos hacen sentir que el aire está limpio como si estuviéramos en el campo, aunque se trate de un concesionario de coches. No es ilegal y puede ser incluso ético, pero es mejor que el consumidor lo tenga en cuenta. Puestos a que lo sepa quien vende, que lo sepa también quien compra. Es lo justo, ¿no?

Volviendo al sistema límbico: es automático y las emociones que nos genera no siempre pasan por la consciencia, así que no está de más escuchar a nuestras intuiciones y tomárnoslo con calma, tanto cuando compramos algo como cuando escuchamos una explicación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s